domingo, 18 de junio de 2017

Guardiola encabeza manifestación soberanista catalana

El independentismo catalán se pronuncia a favor del referendo que busca definir en las urnas su soberanía


Redacción
Fútbol Rebelde

El entrenador Josep Guardiola lideró el pasado 11 de junio un acto a favor del referendo soberanista que preparan las autoridades catalanas para octubre.

Guardiola, actual director técnico del Manchester City, leyó un manifiesto frente al Monumento de las Cuatro Columnas, en Montjuïc, Barcelona, bajo el lema “Referéndum es democracia”.

En la multitudinaria manifestación, el independentismo catalán expresó apoyo y pidió ayuda para la consulta anunciada por Carles Puigdemont, presidente catalán, para el primero de octubre próximo.

Pero el gobierno español y el Tribunal Constitucional de España se han opuesto sistemáticamente a esta iniciativa, argumentando que las leyes nacionales lo impiden.

Guardiola, exjugador y exentrenador del Fútbol Club Barcelona, leyó una declaración en la que se apela a la comunidad internacional para defender el derecho a la libertad de expresión política y el derecho de voto de los catalanes.

Para ellos, es un abuso que el Estado español se niegue a autorizar el referendo independentista. Sin embargo, las entidades catalanas han anunciado que seguirán adelante con su proceso soberanista, pese a las amenazas y negativas del gobierno central español.

"El primero de octubre votaremos en un referéndum, aunque el Estado español no quiera", advirtió Guardiola, que también dirigió al Bayern Múnich.

Encuentran bomba de la Guerra Civil Española en nuevo estadio del Atlético

Un obús sin explotar fue hallado en las inmediaciones del Wanda Metropolitano, futura casa del “Atleti”



Redacción
Fútbol Rebelde

Un artefacto explosivo de la Guerra Civil Española (1936-1939) fue encontrado durante las obras de construcción del Estadio de la Peineta (o Wanda Metropolitano), nueva casa del Atlético de Madrid.

La bomba fue hallada por un operario cuando adelantaba trabajos de adecuación de las zonas aledañas del estadio, según reportó el programa “Jugones”, de La Sexta.



El artefacto, un obús de unos 50 centímetros de largo, estaba a unos cuatro metros de profundidad y fue detonado controladamente por la Policía. La obra continuó sin alteraciones.

Un hecho similar se había presentado durante la remodelación del estadio del Borussia Dortmund. En el 2015, una bomba de la Segunda Guerra Mundial fue hallada bajo una de las tribunas del Signal Iduna Park.

El Wanda Metropolitano será la nueva sede del Atlético de Madrid, que dejará el Vicente Calderón, donde jugó como local los últimos 50 años. Un traslado que fue rechazado por algunos sectores de su afición.

viernes, 26 de mayo de 2017

Un hijo de Buenaventura, el último rebelde del fútbol colombiano

Cuando era una gloria, Víctor Campaz se retiró muy joven cansado de la dirigencia del fútbol. Ahora, su lucha es contra los líderes políticos de su pueblo


Por Gerardo Quintero
El Común

Como en sus mejores momentos por la franja derecha, Víctor Campaz, aquel hijo de Buenaventura considerado uno de los mejores futbolistas colombianos de los años setenta, no le teme al mano a mano. Considerado un rebelde del fútbol, uno de los 11 hijos de Teófilo y Leticia, sigue enfrentando contrarios, así estos hoy sean más difíciles de eludir que aquellos que enfrentó enfundado en la casaca del América, del Pereira, del Santa Fe o del Nacional, equipos en los que dejó su huella.

Si con la vehemencia que lo caracterizó antes criticaba a los dirigentes que “no respetaban a los jugadores colombianos”, ahora sus dardos se enfilan hacia la dirigencia política de su pueblo, al que volvió hace dos años, pues considera que “no hacen nada por Buenaventura”. Está preocupado por la juventud de su municipio y advierte que ya Buenaventura no saca ningún deportista “porque hay mucha negligencia y a nadie le importa lo que pasa con nuestro pueblo. Es una tristeza”, dice.

Luchando sus partidos

Si uno pudiera comparar a este habilidoso delantero con un artista habría que pensar en Bob Marley, el legendario cantante jamaiquino, quien a través del reggae luchó por la paz de su país y escribió canciones contra la discriminación y la exclusión racial. Como Marley, Campaz también fue un rebelde y por eso, a pesar de ser un talentoso del fútbol, se fue joven del mismo. “Me retiré a los 29 años porque me cansé de pelear; me cansé de tratar que los futbolistas entendieran el valor que tenían, que no éramos simplemente unos vagos, sin oficio, como nos tildaban los directivos”.

En esos gloriosos años setenta, siempre lideró las intenciones de que los futbolistas se agremiaran, pero se quedó solo en esas batallas y por eso prefirió irse, decepcionado porque al jugador colombiano le daba temor pelear por sus derechos.

Hoy sus batallas son otras. En su casa materna, de la Calle Sor Vásquez, Campaz tiene que ganar sus propios partidos día a día, pues no cuenta con una pensión. Aunque gambeteó un cáncer glandular y una grave fractura en su pierna izquierda por un accidente, Víctor habla sin quejumbres, pero con la dignidad de un futbolista de los grandes que dio Buenaventura.

Magia pura

Víctor Campaz, también conocido como ‘el divino negro’, nació el 21 de mayo de 1949 y aunque América fue su primer equipo profesional, se hizo grande en Pereira, con el ‘Kínder de López Fretes’; en Santa Fe, donde fue campeón y goleador en 1971; y en Nacional, equipo en el que también salió campeón y subcampeón, entre 1973 y 1974.

Dos de sus más grandes hazañas están grabadas en estos dos últimos equipos. Los veteranos hinchas de Santa Fe todavía recuerdan su espectacular gol en El Campín, en 1972, al Independiente argentino, el mismo de Bochini, Pavoni, Pastoriza, el ‘Rey de Copas’. Fue una pelota alta y larga, larguísima, que Campaz vio venir del guayo de Basílico. Sin pensarlo, el ‘negrazo’ se levantó y poco antes de las 18 improvisó una chilena y se la clavó al ángulo a Santoro.

Con Nacional también hizo historia y aún se emociona relatando cómo gracias a jugadas suyas, el equipo paisa se convirtió en el primer equipo colombiano en ganar un partido de Copa Libertadores en tierra extranjera, en 1975. “Cruzeiro nos iba ganando 2-0, logramos descontar y luego Retat me da una pelota en la mitad de la cancha por el costado derecho. Desde allí me fui gambeteando, me saqué ocho jugadores, entrando al área eludí al arquero y antes de llegar al arco paré, hice el gol de taco, levanté la mano y saludé a los hinchas del Cruzeiro… Después casi me matan, pero fue un gol muy bonito”.

Todo el que vio jugar al ‘negro divino’ sabe que había magia en sus pies, que cuando la pelota llegaba a él iba a tener un buen destino. Víctor fue un virtuoso del balón, que abusaba de la jugada individual, pero que divertía a la tribuna. Era el rey de la gambeta, del túnel, de la chilena, del taquito, de eso que ya escasea en una cancha. Por eso no volvió al fútbol; porque se aburre. Pero cómo no se va a fastidiar si Campaz fue hecho de otra forma, de la madera de pelotear en potrero, la que ya no se ve.
A sus 68 años dice que no se arrepiente de nada, ni siquiera de haberse retirado tan rápido del fútbol profesional. Cuando le pregunto qué le dejó el fútbol, hace una pausa, piensa unos instantes la próxima jugada y vuelve y me encara: “Lo mejor que me dejó, fue el fútbol mismo. Por su esencia, por todo lo que gocé, saber que tenía el poder de inventar, de hacer cosas raras, eso fue tan hermoso que no lo cambio por nada”.

lunes, 8 de mayo de 2017

Sahara Occidental quiere una selección nacional de fútbol

El pueblo saharaui fomenta el deporte base y la cantera con un sueño: formar el primer combinado futbolístico nacido de un campo de refugiados



Por Juan Miguel Baquero
El Correo de Andalucía

Jugadores descalzos y porterías desvencijadas. Redes ancladas con piedras y montículos de tierra como graderío. Así, tan lejos de los focos y el balompié de élite, el Sáhara busca una selección nacional de fútbol. Un sueño que rueda junto a un balón y que el país africano arranca promocionando el deporte base. El objetivo final: participar en competiciones internacionales. Y que el equipo del desierto sea el primero en nacer de un campo de refugiados.

No será un camino fácil, como reconocen las autoridades de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) a eldiario.es Deportes. Los primeros pasos deben llegar en la Unión Africana, organización a la que pertenece el pueblo asentado en los campamentos de Tinduf (Argelia) para, más tarde, jugar algún partido amistoso.

Todo un reto para un país en el exilio que busca en el deporte un soplo de libertad. Hay antecedentes dispares, caso de las selecciones de Gibraltar, miembro de pleno derecho de la UEFA, o Palestina, que pertenece a la Confederación Asiática de Fútbol (AFC).



La primera semilla ha sido plantada con la I Copa de la RASD. El primer campeón fue Smara, que se imponía 2-1 a Dajla. La final copera ratificaba el éxito de un torneo creciente en intensidad y seguimiento que explotaba en el último partido y un marcador celebrado por el público local. Invasión de campo, júbilo, fotos posando con el trofeo... como en una Champions del desierto.

«La idea es que este proyecto sea el germen de una selección nacional», asegura el ministro saharaui de Juventud y Deportes, Ahmed Lehbib Abdi. «Estamos en la primera etapa y lo principal es la formación de los jugadores», dice. Y los medios, subraya, «que son pocos y los necesitamos». A la postre, que este equipo «surja de un campo de refugiados sería algo inédito, que no existe hasta ahora», señala.

Elemento vertebrador

La continuación del campeonato estatal será clave, en principio en categoría sub17. De la copa «se va a elegir un equipo de esa edad» y la federación saharaui «reunirá a un equipo de mayores que se irá formando», apunta Ahmed Lehbib. Esperan así participar en el futuro en competiciones», con una travesía en la que resulta «muy importante hacer algún partido amistoso con alguna selección que se brinde a eso».

En este caso, como en otras sociedades, también se busca un elemento vertebrador. «Nos enfrentamos a un enemigo enorme, el tiempo libre», dice el ministro de la RASD. «El deporte sirve para enfrentar ese problema de la juventud», con pocas opciones lúdicas en los campamentos de refugiados. Fomentar la cantera, y el fútbol, como aliciente, como hábito, como salida.

Si el comienzo es la Copa, la semilla está plantada. El torneo fue organizado por el Ministerio de Juventud y Deportes y la Federación Saharaui de Fútbol en la Wilaya o provincia de Smara, epicentro este año de las celebraciones del Día Nacional del pueblo saharaui y meta del internacional Sáhara Maratón. Contó con la colaboración de la Diputación de Sevilla, la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui de Sevilla y la Fundación Persán.

En semifinales, Bujador perdía 0-4 contra Smara mientras Dajla se impuso en los penaltis a El Aaiún tras empatar 2-2 al término del tiempo reglamentario. El tercer y cuarto puesto se dirimía con un contundente 1-4 para El Aaiún sobre Bujador. Y la final, con el reseñado 2-1 de Smara sobre Dajla.

El sueño saharaui recién arranca. La victoria será formar una selección nacional. Pero el rival se viste de múltiples preguntas. ¿Quién reconocerá a la selección saharaui de fútbol? ¿Qué equipo será el primero en jugar contra el Sáhara? ¿Participará la RASD en alguna competición? ¿Qué colores vestirán los refugiados? Que ruede el balón... y bese la red de la solidaridad internacional.

viernes, 5 de mayo de 2017

La República de Totti

Cuando el jugador símbolo de la Roma se solidarizó con la periodista Giuliana Sgrena, del diario Il Manifesto, secuestrada por yihadistas


Por Roberto Parrottino

El 20 de febrero de 2005, Francesco Totti salió al Olímpico para jugar ante el Livorno con una remera que pedía la liberación de Giuliana Sgrena, periodista del diario comunista Il Manifesto que llevaba 15 días secuestrada por la Yihad Islámica en Irak. La organización exigía el retiro de las tropas italianas para liberar a Sgrena. Amenazaba con asesinarla. Hasta entonces, el gobierno de Carlo Azeglio Ciampi y el Papa Juan Pablo II habían exigido su libertad. Un mes después de su captura, fue liberada.

En el camino al aeropuerto de Bagdad, el ejército estadounidense, en un confuso episodio, asesinó al agente italiano Nicola Calipari. “Hay americanos que no quieren que regreses”, contó Sgrena que le habían dicho durante su cautiverio; y en una columna en Il Manifesto, detalló que uno de sus captores se había sorprendido al observar en la TV a Totti con una remera que decía “Liberate Giuliana” mientras anunciaban su inminente ejecución.

“Era hincha de la Roma y su jugador favorito era Totti -relató Sgrena-. El lenguaje del fútbol llega a la mente y a los corazones de muchas personas alrededor del mundo. Si todos los grandes deportistas se comportaran como Totti, los gestos humanitarios tendrían un eco mucho más grande”.

Italia, bromearon los fanáticos, debería llamarse la República de Totti.

martes, 25 de abril de 2017

La "Higuita" argentina que espera su libertad

A Eva Analía de Jesús le dicen “Higui”, por René Higuita, y está presa injustamente desde hace 7 meses. Su relación con la pelota y sus puntos de contacto con el arquero colombiano


Por Nadia Fink
Marcha

Eva está privada de su libertad desde el 16 de octubre pasado, en el destacamento de San Martín en el conurbano bonaerense, cuando se defendió de una agresión sexual perpetrada por un grupo de hombres violentos.

En el marco de la campaña que se lleva adelante por “Libertad para Higui” y que desea verla libre el próximo 7 de junio, cuando cumpla 43 años, conversamos con su amiga María y su hermana Azucena sobre dos de sus grandes pasiones: la pelota, y el arco.

El día en que la llamaron “Higui”

Si decimos que es el 7 de septiembre de 1995 y que el lugar en el que se desarrolla la acción es el estadio de Wembley. O que la selección colombiana jugaba un partido contra la de Inglaterra los datos resultan insuficientes.

Pero con sólo escribir dos palabras, el misterio se devela de inmediato: “El escorpión”; y cual un “abracadabra” de un mago, un cuerpo ondulante empieza a desplegarse en nuestras cabezas como proyección de pantalla de cine; el pelo largo y enrulado, manos con guantes y una pirueta imposible: es René Higuita, arquero de la selección colombiana, que desafía las leyes de gravedad y las de formalidad deportiva.

Si llevamos esa misma imagen a un partido de cancha chica de campeonato en San Miguel, en la provincia de Buenos Aires, en los años noventa, e intercambiamos a Higuita por una mujer de pelos largos y rulos llamada Eva, tendremos el origen de aquel apodo particular. Así lo cuenta María Vergara, su amiga del fútbol y de la vida: “Nos quedó muy grabada esa atajada porque era una final. Le tiraron una volea en el aire y todas dijimos: ‘Noooo, es gol’, pero ella hizo ‘el escorpión’ y todos empezaron a aplaudir y gritar”.

Imaginamos, entonces, esos ojos testigos de esa pirueta inolvidable, de la tribuna escasa gritando “Higuita, Higuita” a una Eva seguramente sonriente, a la sorpresa en su cara y a las manos enrojecidas de quienes aplauden con fuerza. Y entonces vuelve, también, ese día y la jugada clara en el estadio de Wembley: desde afuera del área le pega Jamie Redknapp; la pelota sigue su curso y desciende hacia el arco. Higuita espera, agazapado, bajo los tres palos. Embolsarla sería la opción más fácil, clásica. Pero El loco tiene tiempo para pensarla: se tira hacia delante, en palomita, pero no responde con la cabeza (lo que ya sería, de por sí, una osadía para un arquero): es el chicotazo de sus pies el que devuelve la pelota. La jugada sigue, la pelota se aleja del área, el relator se alborota y se emociona de incredulidad, las cámaras toman las caras que en las tribunas y el banco de suplentes desbordan sonrisas y asombro.


Polifuncional y arriesgada

Higui tiene siete hermanas y hermanos más. Ella es la tercera, y Azucena es un poco más chica. Tanto Azu, como Mariana y Luisa jugaron a la pelota desde que eran chicas. Con tanto club de barrio dando vuelta y tanto espacio para armar picaditos, el fútbol era un lugar para compartir, y una diversión asegurada.

Azucena recuerda a la Eva jugadora antes de ser Higui: “En ese tiempo jugábamos en la cancha de San Miguel, para un club. Fuimos a jugar a muchos lados, cuando éramos más chicas. El papá de mis hijas de ese tiempo, incluso, nos llevaba para todos lados, y a veces nos íbamos en micro”. Si bien ella es más chica, tiene nítido ese recuerdo de su hermana: “Desde que me acuerdo, siempre jugó a la pelota, andaban con Mariana para todos lados, que era defensora, jugaba de 2 o de 4, ¡y la defiende muy bien!”.

La polifuncionalidad surge como un rasgo de Higui: “Siempre atajó mayormente, pero si no jugaba de 7 o de 8”, cuenta Azucena. Y agrega, María: “Jugaba bien, a veces faltaba una y teníamos que poner otra en el arco para que juegue ella, era multifuncional, jugaba en todos lados, con ella no había problema”.

Otra vez regresa el arquero colombiano, el Higuita que se apellida así y al que apodan “El loco” –y ya no hace falta preguntarnos porqué–, y lo vemos saliendo a buscar la pelota dividida, pararla de pecho,  tirarle un sombrerito al rival, gambetear al próximo, que se acerca presuroso esperando el error, que pasa de largo y se queda mirando. No hablamos de un delantero ni de un mediocampista habilidoso, pero nuestro jugador engancha hacia adentro, sale con la pelota pegada al pie, esquiva a uno, dos rivales, le cometen falta en la mitad de cancha. O patea un tiro libre de afuera del área y la pelota sale presta elevándose sobre la barrera y se clava en el ángulo izquierdo.

Y de esta Higui, la del conurbano, nos cuenta María: “Ella salía del arco jugando. Había veces que agarraba la pelota y por ahí pasaba a una y ya pasaba a la otra y a la otra, y capaz que ya llegaba hasta la mitad de la cancha, ¡siendo arquera! Y nosotras le decíamos: ‘¡Higui, volvé!’… ¡Es un personaje! Jugábamos a la pelota pero, a la vez, nos divertíamos”. Y profundiza: “Porque el arquero comanda todo el equipo, es el que te dice andá por allá y te tira la pelota. Ella era eso: repartía la pelota y a la vez te hacía divertir. A veces hacía cada payasada en el arco, o se ponía a bailar, que nosotras teníamos miedo de que le fueran a hacer un gol, pero no se lo hacían, porque era muy buena atajando, y además es una persona increíble”.

Con María jugaron en varios equipos, en cancha chica y fútbol 11 también. Para el club San Miguel, de Lomas de Mariló, donde Higui jugaba en el medio. Llegaron a participar de campeonatos donde competían hasta 25 equipos y ganaron unos cuántos; uno de ellos, aquel del famoso “escorpión” en el que le quedó el apodo para siempre: “A partir de ahí fue siempre, Higuita, Higui; es más, no se la llamaba después por el nombre tampoco, ya nos olvidamos de cómo se llamaba. Cuando alguien la llamaba por el nombre yo decía: ‘¿Quién es Eva? ¡Claro, era Higui!’. Así que es una marca que ya la tiene de por vida…”.

Otra marca, pero negativa, quedará en su vida por la injusticia cometida contra ella. Cuando las personas pierden la libertad, cuando no pueden poner la voz para defenderse, quienes están afuera, sus hermanas, su madre, sus amigas, intentan poner esas palabras para contar quién es de verdad Higui, la que se defendió.

Por eso, además del partido beneficio que hicieron hace unos meses para juntar fondos, ya piensan en ese partido-celebración que harán cuando Higui salga en libertad. María la conoce y dice: “Ella se muere por jugar a la pelota”. Y por eso sueña con ese partido para festejar la amistad y la libertad: “Vamos a hacer un lindo partido entre todas y pasarla bien”. Y cierra, con ganas de un poco de verdad, también: “Y ahí la van a conocer a Higuita como es realmente”.

miércoles, 5 de abril de 2017

El Frente Patriótico Manuel Rodríguez y el fútbol

"Cambio de juego, historias desconocidas del fútbol chileno", es un libro de Nicolás Vidal en el que recopila crónicas sobre el balompié chileno. A continuación un fragmento de su primer capítulo, dedicado al Frente Patriótico Manuel Rodríguez y su vínculo con el fútbol:


Era cerca de la medianoche: los últimos suspiros del 20 de octubre de 1984. A Fernando Larenas -jefe operativo del Frente Patriótico Manuel Rodríguez- le quedaba menos de una cuadra para llegar a la casa de seguridad que tenían en La Reina, pero le llamó la atención el movimiento inusitado en la vereda y el jardín. Recién había caído su encargado logístico: sólo podía ser la CNI. No se detuvo y partió a su hogar, en Gran Avenida. Al llegar se encontró con una situación parecida, pero esta vez lo vieron: un par de autos salieron disparados detrás suyo. Apoyó toda la fuerza de su pie derecho en el acelerador y no le importaron luces rojas, discos Pare o cualquier otra señal de tránsito. Ya no eran dos sino cinco los vehículos que lo perseguían. Con medio cuerpo fuera de la ventana los agentes apuntaban, cada uno con su pistola. Fernando sólo podía verlos a través de los espejos. Y escuchar el silbido de los balazos; o el estruendo del vidrio trasero reventándose y dejando el flanco abierto para que los tiros entraran con facilidad en esa portería salvajemente asediada.

El ex arquero del Orompello aguantó hasta Santa Rosa esquivando balazos y luces rojas. Pero se le atravesó un camión. Su Charade se chantó en el pavimento y los agentes aparecieron por todas partes. Estaba desarmado. Una misión imposible: atajaba solo frente a un equipo completo. Le  dispararon a quemarropa con un fusil Galil, de fabricación israelí, a través de la ventana del conductor. Alcanzó a levantar el brazo izquierdo, desviando levemente el proyectil. Recibió el balazo en la cabeza. Los agentes quebraron las ventanas con sus culatas y lo arrastraron hacia la calle. Parte de su masa encefálica quedó en el pavimento. Entre todos patearon ese bulto para después dejarlo desangrándose, con la satisfacción que sólo entregan las misiones cumplidas, al menos para un asesino.

***

Ramiro se refugia en la oscuridad que da la sombra del árbol. Prefiere no exponerse. Un viento salado vuelve más fresco ese anochecer de verano. Baja la mirada hacia su reloj continuamente, preguntándose, tal vez, si es que ha ocurrido algo. Comienza a impacientarse. Se pone en puntillas y mira hacia los dos lados de la calle. Respira aliviado cuando ve que se acerca por Los Placeres el auto en que viene su hermano. Iván no está solo. Lo acompañan, como de costumbre, los dirigentes del equipo San Francisco.

Se dirigen a la cancha. Hace algunos años que no juega en el Orompello. Ahora reside en Santiago y dejó de llamarse Mauricio Hernández Norambuena. Vive oculto -en las sombras- y sólo sale a la luz para jugar el campeonato nocturno Osmán Pérez Freire, el más importante que se disputa en Valparaíso durante el verano. Vuelve al puerto sólo para vestirse de corto. El San Francisco armó un equipo cuyo único objetivo es la copa. Y para eso trajo a los hermanos Hernández.

En los camarines, Ramiro vuelve a ser Mauricio, el futbolista. Recuerda esos minutos previos a los partidos del Orompello, cuando se vestía con Fernando Larenas y su hermano Iván. Pero ahora juegan en otro equipo, y Fernando ya no está. No deja que la nostalgia lo saque de ese partido. Ya está acostumbrado a vivir con esa sensación de que en cualquier momento te pueden disparar en la cabeza, unida a la adrenalina que viene con la compañía del miedo. Pero de todas formas se estremece con las tres mil personas que abarrotan el estadio en esa final del campeonato contra el Econa. En el campo de juego, como tantas veces -junto a su hermano Iván- se olvida del Frente, de la tensión, el miedo y cualquier otra cosa que no sea el equipo rival. Ganan por tres a cero. Reciben la copa ante un estadio lleno y dan la vuelta olímpica: el insustituible sabor de la gloria, tan lejana al anonimato. Después de celebrar, vuelve a esconderse donde el amigo que le da alojamiento.

Al día siguiente, ya de vuelta en Santiago, es el mismo de siempre: Ramiro, el que tiene a su cargo a los grupos especiales. Y por eso mismo es que está junto a Raúl Pellegrin (“Rodrigo” o “José Miguel”), el número uno del Frente. Ya se conocen, se tienen confianza; por eso sus conversaciones suelen comenzar con alguna trivialidad. Bueno, ¿y cómo están las pichangas? Sí, a veces, muy de vez en cuando jugamos en alguna canchita con los amigos, sólo cuando se puede y hay tiempo… El golpe seco del diario -arrojado con violencia sobre la mesa- corta sus palabras. Su mirada sólo sigue el dedo firme de Rodrigo, que apunta a la penúltima página de ese ejemplar de La Tercera. Esa foto, hace un tiempo, lo hubiera llenado de orgullo, pero ahora hace que su estómago se revuelque. El San Francisco con la copa. Su nombre -Mauricio Hernández Norambuena- justo debajo de su foto. Así que ahora todos tus hermanos del Frente saben que Ramiro en verdad se llama Mauricio. La puteada que viene a continuación es la del líder del Frente a un combatiente que ha faltado gravemente a sus obligaciones de clandestinidad y de compartimentar la información, poniendo en riesgo su seguridad y la del movimiento, sobre todo cuando todavía está fresco lo de Fernando. Todo por jugar a la pelota.

***

Los hermanos Hernández Norambuena (Iván, el mayor, y Mauricio, el menor) y Fernando Larenas siempre jugaron en el mismo equipo.

Partieron en el Deportivo Recreo de Viña del Mar, cuando eran unos mocosos de quince o dieciséis años. Vivían en la población Lord Cochrane, en Valparaíso. En ese equipo conocieron a un personaje clave en esta historia: el profesor Óscar Gallardo, que se los llevó desde ahí al Orompello. Ojo, no hablamos de un gris entrenador de inferiores en clubes de barrio, sino del mejor formador de jugadores que ha tenido la Quinta Región. Dos años después, Gallardo partió a Santiago Wanderers, donde descubrió a jugadores como David Pizarro, Reinaldo Navia, Claudio Núñez, Jorge Ormeño y Eugenio Mena.

El año 1976, los tres pasaron al equipo juvenil del Orompello. Larenas al arco, Iván de central y Mauricio de lateral derecho. Ahí -con esos chicos- comienza la historia grande del Orompello. Salieron campeones invictos de la Asociación Valparaíso.

Tras esta campaña, Mauricio fue nominado a la selección de Valparaíso para el Campeonato Nacional Juvenil que se jugó en la salitrera Pedro de Valdivia, en enero de 1977. En ese equipo también jugaba el ex delantero de la selección chilena Juan Carlos Letelier. Así recordó a Mauricio en una entrevista con El Gráfico: “Era defensa central, crespo y chuletero”. Pero Letelier no era el único ilustre en ese equipo porque el arco era protegido por Jaime Zapata, quien después jugaría en Everton y Wanderers.

Mientras tanto, su hermano Iván fue ascendido ese mismo año al primer equipo del Orompello, donde alcanzó a jugar los últimos cuatro partidos en el Campeonato Regional de la Quinta Región. Pudo sentir, por primera vez en la historia del club, ese contacto glorioso con la copa del campeón.

En 1978 fueron promovidos Mauricio Hernández y Fernando Larenas. Al Loco Larenas se lo podía encontrar parado sobre la línea de gol, dispuesto a recibir cualquier disparo del equipo rival. Iván y Mauricio se repartían la defensa y la banda diestra. Jugaban bien. Hasta que llegaron a la campaña del Campeonato Regional de 1979. Faltando seis fechas para el final, estaban peleando la punta palmo a palmo contra Quintero Unido.

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El estadio de Villa Alemana. Los tablones de las graderías levemente curvadas por el peso de los hinchas que saltan, cantan y no dejan de moverse sobre ellas. Es la final, el partido de desempate entre el Orompello y Quintero Unido. Mauricio Arenas, el arquero filósofo, no fue convocado para jugar pero es uno de los que apoyan desde las graderías, junto a la rama cultural.

El viento tibio hace bailar la melena de Fernando Larenas. Está parado sobre la línea del arco, con la hinchada del Orompello detrás. Es impulsivo, a veces se apresura, pero tiene unos reflejos que le permiten atajadas imposibles, como el movimiento insólito de su brazo izquierdo contra ese disparo a quemarropa que el delantero quinterano ya celebraba como la apertura del marcador. El fútbol, la salida del equipo siempre pasa por los pies criteriosos de Iván Hernández. A veces juega corto con su hermano por la banda derecha o lanza pelotazos cruzados en busca de los delanteros. Incluso, en más de una oportunidad driblea a un atacante que intenta presionarlo. Un partido trabado, como buena final entre equipos parejos. Trancadas, barridas, pierna fuerte al límite del reglamento. Pero el que más corre, el que más mete, sin duda, es Mauricio Hernández. Basta que uno de sus compañeros caiga al suelo para que vaya a guapear con los rivales. Van al alargue, empatados a uno. Ya hay muchos acalambrados, pero Mauricio sigue corriendo sin parar. Muestra un aguante que muchas veces termina contagiando al resto… si es que no se pasa de revoluciones. Roja para Mauricio. Podría haber sido la causa de la derrota, pero el Orompello sigue jugando con la intensidad del jugador expulsado, hasta que por fin logran desequilibrar con un gol agónico que les da el campeonato.

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Las cifras que se manejaban en el fútbol, en ese tiempo, eran miserables comparadas con las de hoy. Usando un lugar común, se jugaba por amor a la camiseta. Mauricio Hernández y Fernando Larenas fueron a probarse a Audax Italiano, en Santiago. El inicio de una carrera como futbolistas profesionales.

¿Se habría transformado Mauricio en el Comandante Ramiro? ¿Habría sido el Loco el jefe operativo del Frente? Nunca lo sabremos porque ninguno de los dos decidió quedarse, a pesar de haber pasado la prueba futbolística. La plata era muy poca (ni siquiera daba para mantenerse en Santiago), y además implicaba abandonar los cerros de Valparaíso y sus estudios en la Universidad de Playa Ancha.

De vuelta en el puerto, ambos -junto a Iván- fueron nominados para jugar por la selección de Valparaíso en un amistoso contra Santiago Wanderers. Los tres fueron titulares. El Loco Larenas defendió la portería, con una boina en la cabeza, y sólo pudieron hacerle un gol en ese empate a uno que fue visto por más de cuatro mil personas.

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Fernando Larenas se juntó con Ramiro para revivir viejos tiempos y sentir de nuevo esa protección que le inspiraba el camarín del Orompello, especialmente en esos días en que estaba preocupado por su seguridad. Desde avenida Matta  se fue a la casa de seguridad que tenía el Frente en La Reina, justo antes de ser emboscado por la CNI.

Los vecinos de Santa Rosa, que esa noche tenían una fiesta, lo vieron tirado en la calle. El cadáver aún respiraba. Llamaron a la policía y lo llevaron al hospital Barros Luco. Gracias a la fortaleza de su cuerpo de futbolista, y después de pasar veinticinco días inconsciente, logró sobrevivir. Pero tenía un daño neurológico importante. Funciones como el habla o la coordinación apenas respondían. Volvió a ser un niño. No lo habían matado, pero tampoco podían interrogarlo bajo tortura en esas condiciones. Cuando estuvo estabilizado, decidieron llevarlo a la clínica Las Nieves, en la comuna de San Miguel, esperando que se rehabilitara para sacarle información…

***

Fernando, después de ser rescatado del hospital, escapó de Chile haciéndose pasar por mudo. Logró llegar a Cuba, donde pudo rehabilitarse. Todavía está prófugo -en el extranjero- como tantos otros que se levantaron en armas contra la represión. Tiene ciertos problemas para hablar, pero se le entiende. Lo que no le falla, eso sí, es la memoria. Y todavía se acuerda de esos momentos en que volaba de un palo a otro con su melena al viento, resguardando la portería del Orompello, sin imaginarse que pocos años después sería uno de los protagonistas de la revolución armada que intentó derrocar a la dictadura.

Raúl Pellegrin era el líder indiscutido del Frente, pero me atrevo a afirmar que Ramiro fue su combatiente más importante en Chile. El rescate de Fernando Larenas marcó el comienzo de una serie de operaciones claves en las que estuvo involucrado, ya sea en su planificación directa o en su ejecución. Sólo enumerarlas resulta abrumador.

Tuvo a su cargo uno de los grupos de cinco fusileros en el atentado a Pinochet, en 1986. Fue parte también del secuestro del coronel Carlos Carreño, liberado tres meses después en Brasil a cambio de trece camiones de ropa y alimentos para los pobladores (…). Se le atribuye participación en los atentados contra Gustavo Leigh, ex comandante en jefe de la Fuerza Aérea, y su socio Enrique Ruiz, protector del Comando Conjunto. Apartándose de esa línea -y en lo que él mismo ha llamado como un grave error político-, se le acusa de participar en el asesinato de Jaime Guzmán. Por último, estuvo a cargo del secuestro de Cristián Edwards.

Fue detenido en 1993 y condenado a doble cadena perpetua en un recinto inexpugnable: la Cárcel de Alta Seguridad, recién inaugurada. Al parecer esa loca idea fue suya: irse volando. Un día se abrieron las nubes y apareció un helicóptero con dos fusileros del Frente disparando con una sola mano, equilibrándose sobre las patas de la nave. Así, a toda velocidad, al medio del patio, soltaron un cordel que contenía un canastito. Esta fue la vía de escape para Ramiro y otros tres compañeros, despegando del suelo como el Loco Larenas cuando jugaba al arco. Subieron con la rapidez de una operación militar, pero con el tono de esas cámaras lentas con que el cine distingue los momentos inolvidables: la ascensión entre los aplausos descontrolados de miles de presos que no podían creer lo que veían.

Estuvo prófugo un tiempo, pero en el año 2002 cayó en Brasil por el secuestro de un publicista. Ahí se encuentra, desde hace quince años, encerrado en condiciones durísimas, esperando que lo extraditen a Chile para cumplir con sus condenas.

***

Iván Hernández Norambuena terminó contagiándose por sus compañeros de equipo. Quiso entrar al Frente en Valparaíso, pero era un tipo muy conocido en el puerto, principalmente por sus cualidades futbolísticas. Tuvo que partir a Santiago y entrar en la clandestinidad el año 1985. No era de los que disparaban: aportaba desde la logística.

Tuvo que salir del país el mes de agosto de 1986, para no ser detenido. Permaneció en Buenos Aires, para volver a Chile el año 1990. En el futuro seguiría viajando entre estos dos países.

Sigue viviendo en Valparaíso, sobre el cerro Esperanza, a pocas cuadras de la sede del Orompello.

Aunque nunca hubo una época tan gloriosa como esos últimos años de los setenta, ve que los dirigentes del club miran su historia con ánimo de olvidarla, de bajarle el perfil. Incluso, la copa de campeón que ganaron en esa final a Quintero Unido, ha desaparecido misteriosamente. Muchos jóvenes ignoran lo que pasó ahí, quiénes fueron los que llevaron al Orompello a la gloria. Pero, para Iván, esta historia es parte de la memoria del cerro Esperanza, de Valparaíso y de Chile. Y, como toda épica, merece ser contada.

*Tomado de Qué Pasa

martes, 4 de abril de 2017

San Mamés exige justicia para Iñigo Cabacas

El recuerdo a Iñigo Cabacas, fallecido hace cinco años a causa de un pelotazo de la Ertzaintza, se ha hecho notar en el partido Athletic-Espanyol. Miles de aficionados mostraron cartulinas con mensajes reclamando justicia



Por Naiz

La grada de animación que lleva el nombre de Iñigo Cabacas ha repartido 10.000 cartulinas con la cara del joven aficionado fallecido tras recibir un pelotazo de la Ertzaintza en 2012.

Al cumplirse el minuto 28, miles de aficionados han levantado esos carteles para reclamar justicia para Iñigo Cabacas y apoyar a sus amigos y familiares.

Precisamente, este mes se cumplen cinco años de su muerte después de haber recibido el impacto de una pelota de goma lanzada por la Policía autonómica mientras se encontraba celebrando el pase del Athletic a las semifinales de la Europa League tras ganar al Schalke 04 en San Mamés.

Esta misma semana, se ha conocido que tres mandos de la Ertzaintza serán juzgados por el homicidio imprudente del joven.

lunes, 3 de abril de 2017

Bogotá: Rechazo a “traslado” de la Biblioteca Pública del Deporte

La administración distrital contempla anexarla a la Virgilio Barco. Ciudadanía lo considera un “cierre”


Por Oficina de Prensa 
Marcha Patriótica

La Biblioteca Pública del Deporte, ubicada en el Estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá, está en riesgo de desaparecer por una medida del distrito que busca “trasladarla” a la Biblioteca Virgilio Barco.

“Técnicamente es un traslado, pero en la práctica equivale a un cierre”, explica Camila Manzanares, edilesa de Teusaquillo, quien se opone a esta disposición de las autoridades bogotanas.

Según Manzanares, integrante del Movimiento por la Vida y edilesa por la Alianza Verde, aún no hay una comunicación oficial de la medida, pero estaría planificado que este 8 de abril se anexe a la Virgilio Barco.

El “traslado” afectaría a la ciudadanía residente de la localidad de Teusaquillo, en particular a adultos mayores, grupos de mujeres y colectivos de hinchas del fútbol que la suelen usar.

“Hay personas mayores que visitan la biblioteca y su traslado los afectaría porque tienen dificultades para movilizarse, lo que además genera un gasto extra de transporte”, explica la edilesa.

El cambio obedece a una directriz del distrito que se viene ejecutando desde el 2015 y que consiste en organizar las bibliotecas públicas en nodos. Los sectores aledaños al Campín les corresponde la Biblioteca Virgilio Barco, lo cual sería la motivación para centralizar en ella la del deporte.

“El plan de desarrollo del Distrito tiene unas metas para incrementar la lectura en los bogotanos, pero ¿cómo se va a logar si los pocos espacios que hay los centralizan?”, manifiesta Manzanares.

La medida, que sería ejecutada por entidades como la Secretaria de Cultura, el IDRD, Fundalectura y Biblored, también buscaría ejecutar un recorte presupuestal que se viene evidenciando en el sector.

Por eso, sectores de la ciudadanía de la localidad convocaron a una concentración este 3 de abril en las instalaciones de la biblioteca para articular iniciativas en su defensa.

Entre ellas se encuentra una tutela, una acción popular y jornadas ciudadanas de rechazo a lo que se considera una clausura de la Biblioteca Pública del Deporte, que se destaca por su enfoque especializado.

La Biblioteca Pública del Deporte ofrece colecciones temáticas y actividades gratuitas para la ciudadanía. Fue creada en el 2014 y para bautizarla, el Distrito organizó una consulta virtual con nombres de reconocidos deportistas en la que ganó el futbolista Alfonso Cañón.

Su inauguración también estuvo marcada por la polémica, pues los funcionarios de las entidades distritales nunca acogieron los resultados de la consulta y se resistieron a bautizarla con el nombre de Cañón, destacado deportista bogotano de las décadas de 1960 y 1970.

Ahora la controversia se centra en las intenciones de trasladarla, lo que según la edilesa Manzanares equivaldría a su cierre. Intención que se evidencia en la reciente clausura de su cuenta oficial en Twitter.

viernes, 31 de marzo de 2017

Las FARC quieren tener equipo en la segunda división del fútbol colombiano

La decisión está incluida en un informe sobre la reunión de evaluación de la implementación del acuerdo de paz


Por Redacción
Fútbol Rebelde

Conformar un equipo para la segunda división del fútbol colombiano es una de las decisiones de un informe de Rodrigo Londoño, máximo líder de las FARC, dirigido a su militancia, según registra Caracol Radio este 31 de marzo.

Esta determinación haría parte de un documento de seis hojas elaborado tras el reciente “cónclave” que realizaron voceros de las FARC con el gobierno en Cartagena con el fin de evaluar el proceso de implementación de los acuerdos de paz.

Según una nota de prensa sobre el informe, el grupo guerrillero también planea “participar en la media maratón de Bogotá que se hará en julio”.

Si bien no se dan detalles de lo plasmado en el texto, Caracol Radio explica que en él se resume, punto por punto, “la hoja de ruta que se adelantará para poner en marcha algunos temas que estaban en veremos y acelerar los que ya están andando”.

Y uno de esos puntos es que “se abre la posibilidad para que la guerrilla conforme equipo para la B del fútbol colombiano”, sin entrar en más detalles según lo publicado.

Si bien el fútbol había sido una práctica común en los campamentos de las FARC, hasta ahora no se conocía que esa organización tuviera contemplado llevar dicha actividad a un plano profesional.

Las FARC firmó un acuerdo de paz con el gobierno pasado que desde el 1ro. de diciembre del 2016 entró a la fase de implementación. El pacto contempla la reincorporación a la civilidad de más de siete mil combatientes de esa organización.

En el documento sobre el cónclave, al parecer elaborado por Rodrigo Londoño para la militancia agrupada en las zonas veredales, se estipula realizar en agosto próximo el congreso constitutivo del nuevo movimiento político en el que se convertirán las FARC.

Y según parece, se anhela que la nueva agrupación tenga su propio equipo de fútbol profesional.

domingo, 26 de marzo de 2017

Maradona pide apoyar a Lenín Moreno en elecciones ecuatorianas

El exjugador argentino envió su apoyo al candidato de Alianza País de Ecuador, al tiempo que pidió al pueblo ecuatoriano no repetir lo ocurrido en Argentina y Brasil



Por Telesur

El exjugador de fútbol argentino Diego Armando Maradona manifestó su respaldo al aspirante a la Presidencia de Ecuador, Lenín Moreno, y pidió el respaldo del pueblo ecuatoriano hacia el abanderado de Alianza País.

Por medio de un video difundido por la red social Twitter, Maradona mandó un saludo al pueblo ecuatoriano y le exhortó a no seguir "los pasos de Argentina y Brasil", los cuales cuentan con gobiernos derechistas.



"A nosotros nos quieren quitar la tierra, nos quieren clavar la bandera yanqui y eso no lo podemos permitir. Quieren armar guerras, armar violencia, para vender armas. Y por sobre todas las cosas, sacarnos el petróleo, la tierra y el agua", afirmó el astro argentino.

De esta manera, Maradona fue contundente en su afirmación: "Por eso le digo a los ecuatorianos, Lenín Moreno es la gran chance que tenemos; si no miren televisión y vean las huelgas y las marchas que hay, como por ejemplo Argentina, como por ejemplo Brasil".

Maradona, quien también saludó en la transmisión al actual presidente de Ecuador, "su amigo" Rafael Correa, es simpatizante de los gobiernos de izquierda de la región.

Actualmente, el exfutbolista tiene un cargo de embajador global en el máximo organismo del fútbol, la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA).

domingo, 12 de marzo de 2017

No da para indignarse, fue una epopeya

Es entendible que muchos deseen que este ciclo glorioso del Barcelona se corte de una vez, pero no da para estar indignados. La hazaña es legítima


Por Jorge Barraza

"Nos pitaron dos penales en contra, pero perdimos 6 a 1, no es por el árbitro, sino por nosotros”. Toda la grandeza que el Paris Saint-Germain no pudo demostrar en el juego, Marco Verratti la tuvo en el análisis. Supo verlo y reconocerlo: si un equipo va tres goles arriba hasta el minuto 88 de un partido y no sabe sostener el resultado, ata su suerte al destino. El destino quiso remontada, el dramatismo de la hora lo tornó epopeya. Con el básico argumento de tener un poco la pelota, o incluso de tirarla un par de veces afuera (nadie se hubiese escandalizado) consumaba su pase a cuartos de final. No pudo.

La soberbia actuación del sábado anterior en el 5-0 al Celta (equipo durísimo, eliminó al Madrid en Copa del Rey y está cerca de cuartos en Europa League) hizo soñar a Cataluña con la proeza de levantar el 0-4. Y se dio, aunque no por la siempre ponderada excelencia de su juego, fue un Barcelona confuso, casi torpe, pero valiente, decidido. Guerrero, no lúcido. Alineó solo tres defensas netos (Mascherano-Piqué-Umtiti) de sensacional actuación los tres, todo con el objetivo de reforzar el medio y provocar el asedio constante sobre la fortaleza que edificó el cuadro francés frente a su área.

Más por obra del Espíritu Santo que por virtudes futbolísticas, fue al descanso 2-0 y eso lo tonificó. Ya no parecía tan imposible. Luego devino ese torbellino inexplicable, esos cien mil voltios que a veces descarga el fútbol sobre el césped, y el juego perdió toda compostura. El gol de Cavani que garantizaba la clasificación del PSG, la desazón azulgrana y ese libreto final que ningún productor de Hollywood compraría por demasiado irreal. Cuando la carga emocional es tan intensa el partido se aloca, desaparecen las tácticas y es difícil racionalizar el juego, todo queda expuesto al vaivén de los arrebatos. En ese terreno ganó Barcelona por arrojado, por creyente. El PSG estaba aturdido, tambaleante. Y devino ese salto a la eternidad de Sergi Roberto.

Fueron 7 minutos y 17 segundos de furia. A los 87’ 23” entró el cuarto gol, a los 90’ 09” el quinto y a los 94’ 40” el sexto. El fútbol tiene cosas maravillosas, un componente emocional que no logra alcanzar otro deporte. Del llanto y la angustia casi insoportable se puede pasar a la felicidad suprema, a un estado que tal vez nunca antes experimentamos, en instantes apenas.

El penal, la amarilla, el tiempo suplementario, la discusión, todo el frufrú de la batalla quedó en anécdota, sepultado por la proeza azulgrana, que ya forma parte estelar de la historia de este deporte. Afortunados de haberla vivido.

No obstante, hay una legión de indignados y ofendidos, para quienes este partido lo ganó el referí, el alemán Deniz Aytekin. Pareciera que fue autor de los seis goles. Vale aclarar, sí, que concedió un penal que clarísimamente no fue: a los 89’, entró raudo Suárez al área, le cruzó el brazo Marquinhos por delante pero sin falta, y el goleador se zambulló. Neymar puso allí el 5-1. Los otros cinco goles son billetes buenos, valen. Y, como dijo el mismo Verratti, fue 6 a 1, no 1 a 0. No fue un bochorno. Hubo un error arbitral condenable como hay tantísimos en los partidos. Magnificado porque el Barcelona genera urticaria en mucha gente. Millones no toleran el éxito ajeno cuando es continuado y viene acompañado de alabanzas.

“Siempre le dan penales al Barza”, es la queja matriz de los ofuscados. Otra, menor, es que a los rivales les suelen expulsar a algún efectivo. No es ilógico: a un equipo pletórico de virtuosismo, que ha tenido a Ronaldinho, Eto’ó, Henry, Yaya Touré, Messi, Xavi, Iniesta, Ibrahimovic, Villa, Suárez, Neymar, Dani Alves, que ha batido todos los récords de posesión de balón y de goles marcados y que sale a atacar en cualquier cancha desde el minuto 1 al 90 desde hace 14 años, es normal que le cometan algunos penales y que intenten bajarlos a la mala. Barcelona es un equipo noble: no pega, no hace tiempo, no especula, no vive de la trampa (aún reconociendo la simulación de Suárez); solo quiere atacar, golear, agradar. Es entendible que muchos deseen que este ciclo glorioso se corte de una vez, pero no da para estar indignados. La hazaña es legítima. No hay cómo ningunearla.

Si algo le faltaba al mejor equipo de la historia era una remontada épica. Ahí está.

lunes, 27 de febrero de 2017

Juan Cominges y un gol para Fidel

El futbolista peruano que le dedicó un gol a Fidel Castro visita Cuba y cuenta detalles de su vivencia


Por Cubadebate

El 27 de noviembre, la siguiente imagen aparecía en la cuenta en Twitter del futbolista peruano Juan Cominges:


Había anotado un gol de penal y su dedicatoria al Comandante en Jefe recorrió las redes. Hoy, exactamente tres meses después, dialogó con periodistas, dirigentes y glorias del deporte en la sede del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).

“Desde que he llegado, he visto en muchos lugares la palabra revolución; también la he sentido entre la gente, la huelo entre ustedes”, expresó el centrocampista sudamericano.

Insitió, además, en que las primeras revoluciones son personales, tienen que ver con uno mismo. “Una revolución personal pasa por ahí, por intentar sacar lo máximo de cada uno”.

Al respecto, mencionó que hoy se cumplen diez años de haber sufrido una intervención quirúrgica en la columna vertebral que lo pudo sacar del fútbol profesional. “Para sobreponerme a ello me inspiré mucho en esta historia cubana, en la capacidad de pasar de la palabra a la acción, en el emprendimiento del Che Guevara, en todo lo que ustedes representan hoy”.

Contó que el día en que anotó el gol, se jugaba el último partido del año. “Teníamos que ganar para intentar salir campeones, pero no dependíamos de nosotros mismos. Como era el último juego del torneo había mucha emoción, mucho nerviosismo. Tenía la sensación de que iba a hacer un gol. Tenía la seguridad de que iba a haber un penal“.

Confesó haberse enterado muy temprano del fallecimiento de Fidel. Su hermana se lo informó en un mensaje en un mensaje de texto. “Me dolió y me puso más triste de lo que yo mismo hubiera imaginado. Mandé a comprar al utilero del equipo un crespón negro para usarlo en mi camiseta”.

“Llegamos al estadio par de horas antes del juego. Como iba a ser un partido importante, en el vestuario nos habían dejado una camiseta con esta inscripción: ¿Qué hay de imposible para Dios? Yo que no soy muy creyente para estas cosas, le di vuelta y escribí esto.”, dice y muestra el pulover.

Lo ayudó, según comenta, uno de los muchachos de la kinesiología que trabajan con el club. “Utilicé los plumones que se usan para las tácticas y me lo puse debajo de la camiseta para esperar el momento del gol. Cuando llegó, se lo mostré al estadio entero y fue mi reconocimiento a uno de los líderes más importantes de los últimos cien años, a quien agradezco enormemente lo que ha podido generar en mí“.

Sobre lo que genera el fútbol, declaró que el negocio en este deporte se vuelve una competición de vida o muerte. Explicó que por esos motivos “hay más urgencias que esencia de juego, que talento en sí. En mi país o al menos en los países capitalistas, las urgencias hacen que no haya proyectos, que no se respete al ser humano que está detrás de ese futbolista, al sueño de ese niño que quiere llegar a serlo. Esas cosas hacen que si rindes eres bueno y en la victoria te crean virtudes que no tienes y, en la derrota, pasas a ser un miserable”.

Por otra parte, dijo que se sentía impresionado por la competitividad de los atletas cubanos. “Ustedes pelean con las grandes potencias de igual a igual, con dignidad y mucho carácter, eso lo admiro mucho. Es una envidia sana. Quisiera que en mi país el deporte fuera tan valorado como aquí”.


En un aparte con la prensa, refirió que la rebeldía era un elemento primordial “para no dejarse imponer modelos o formas de pensar, para evitar el sometimiento. Fidel claramente ha sido un ejemplo de eso”.

“Me volví coleccionista de libros de Fidel y el Che porque son fascinantes su historias. Mi familia comparte esta formación política y aunque ellos no conozcan tanto la figura de Fidel, también quieren una política de izquierda para nuestro país”, contó.

Cerca del final, reflexionó sobre la importancia de este deporte como vía de relación entre el jugador y la sociedad: “el fútbol es una burbuja de la que es muy difícil salir, está mal. El futbolista debiera vincularse, involucrarse más a la realidad de su país”, sentenció.

Cominges nació en 1983 en Callao, Perú. Ha jugado en equipos como el Universitario de Deportes, Sporting Cristal, Colón de Santa Fe, Estudiantes de la Plata, Caracas FC, Cienciano y otros. Fue internacional por su país en varias ocasiones.

lunes, 20 de febrero de 2017

Glorias del América y del Nacional visitan zona veredal de La Elvira

Exfutbolistas juegan partido amistoso para inaugurar el polideportivo "Nicolás Fernández" y expresar su apoyo al proceso de paz


Por Bocac*

El domingo 19 de febrero la zona veredal La Elvira recibió la visita de futbolistas de los equipos América de Cali y Nacional de Medellín quienes realizaron un juego amistoso en el marco de la inauguración del polideportivo por la paz “Nicolás Fernández”.

De acuerdo con el exfutbolista Tino Asprilla “(los futbolistas) tenemos la posibilidad de traer paz a las regiones mas apartadas del país (...)”, compromiso que vienen desarrollando al visitar las Zonas Veredales de agrupamiento de las FARC-EP, coayuvando a la reconciliación en los territorios.

Los jugadores tuvieron la oportunidad de conocer las instalaciones construidas y convivir con la población de La Elvira e integrantes de las FARC-EP.

El partido amistoso fue la culminación del torneo de fútbol por la paz que se desarrolló desde el viernes 17 de febrero e incluyó actividades para niños, mujeres y jóvenes.

Además de Asprilla se contó con la participación de Jerson González, Totono Grisales, Leonardo Moreno, Fuad Maziri, Henry Zambrano, Paulo Arango, Carlos Molina, entre otros.

*Bloque Occidental Comandante Alfonso Cano de las FARC

viernes, 17 de febrero de 2017

Colombia: Liga femenina de fútbol, un sueño que se hizo realidad

Este 17 de febrero, con 18 equipos, inicia el torneo femenino profesional


Por El Espectador

El sueño de miles de mujeres en Colombia se hace realidad hoy. Con el partido entre Deportivo Pasto y Cortuluá comienza esta tarde (5:30, por Win Sports) la primera Liga Águila de Fútbol Femenino, un evento en el que participarán cerca de 360 jugadoras de 18 clubes.

El torneo es el resultado de casi cuatro décadas de trabajo de muchas amantes del balompié que lucharon contra la discriminación en este deporte e integraron los primeros equipos regionales y selecciones nacionales. De hecho, durante años, muchas de ellas tuvieron que jugar contra hombres, porque en sus ciudades no había torneos femeninos. A mediados de los 90 intentaron infructuosamente crear la Asociación de Fútbol Femenino, que sin apoyo económico no se consolidó.

Personajes como Juan Carlos Gutiérrez y Miriam Guerrero fueron abanderados del tema, pero tuvieron poco eco. Bogotá, Medellín, Bucaramanga, Cali e Ibagué fueron las ciudades en las que las chicas comenzaron a ganarse un espacio en los campos de juego y a conseguir apoyo dirigencial.

Gracias a las buenas actuaciones de los seleccionados nacionales en este siglo, bajo la dirección de Pedro Rodríguez, Ricardo Rozo y Felipe Taborda, el fútbol femenino se masificó, al punto de que hoy 18 de los 36 clubes que hay en la categorías A y B tienen equipos de mujeres.

Las clasificaciones a tres mundiales sub-17, uno sub-20 y dos de mayores, así como a dos ediciones de Juegos Olímpicos, obligaron a los directivos de la Federación Colombiana de Fútbol y a los de la División Mayor a pararles bolas a las “chicas superpoderosas” y brindarles la oportunidad de dedicarse de lleno al deporte, con una liga que en su estrenó irá hasta el 7 de mayo.

Los 18 equipos están divididos en tres grupos. A los cuartos de final avanzarán los primeros y segundos de cada hexagonal, así como los dos mejores terceros. De ahí en adelante se jugará a eliminación directa.

El objetivo de la Dimayor es que el año entrante los 36 clubes profesionales que participan en los torneos masculinos de las categorías A y B tengan también equipos femeninos.

“Estamos empeñados en sacar este proyecto adelante, porque las mujeres se lo merecen. Lo venían pidiendo desde hace tiempo y por fortuna ahora se dieron las condiciones para hacer la Liga”, aseguró Jorge Perdomo, presidente de la Dimayor.

sábado, 4 de febrero de 2017

Hinchada del Rayo Vallecano evita contratación de jugador neonazi

El rechazo de Bukaneros frustra que el ucraniano Roman Zozulya se quede en el equipo madrileño


La oportuna reacción de la hinchada del Rayo Vallecano, en particular la agrupación Bukaneros, evitó que un neonazi jugara en su club.

Se trata del delantero ucraniano Roman Zozulya, quien arribó al fútbol español luciendo emblemas de Pravy Sektor, un partido neonazi ucraniano.

El jugador al servicio del Betis había sido cedido al Rayo Vallecano, un cuadro con raíces obreras y cuya hinchada es reconocida por su compromiso con causas sociales.

“Vallekas no es lugar para nazis. Presa, para ti tampoco. Vete ya”, fue la consigna con la que Bukaneros recibió al nuevo jugador y con la que de paso reiteró su repudio a la gestión del presidente del club, Martín Presa.


Algunos aficionados increparon a Zozulya, lo que causó la intervención de la policía. “Ante los problemas surgidos con los radicales del Rayo, hemos hablado con este club y en protección al jugador, que es nuestro, hemos decidido que regrese a Sevilla”, fue la respuesta del Betis ante el incidente.

Aunque Zozulya ha negado sus vínculos con algún grupo neonazi o paramilitar, se reconoce como un "nacionalista ucraniano" y ha manifestado su apoyo al ejército de Ucrania, que lucha contra las milicias populares en la región del Donbass.

"El jugador ucraniano ha empuñado armas, ha donado dinero a batallones fascistas, luce sus símbolos y ha manifestado en numerosas ocasiones su apoyo a la ultraderecha de su país", expresó la Plataforma ADRV, agrupación de barras del Rayo Vallecano.

Si bien ya parece frustrada la llegada del jugador al equipo de Vallecas, aún no está claro si podrá seguir jugando con el Betis por motivos reglamentarios.

martes, 31 de enero de 2017

Goleira do MST é convocada para Seleção Brasileira de futebol

Maike Weber passou boa parte de sua infância no Assentamento Conquista na Fronteira, no oeste de Santa Catarina


José Eduardo Bernardes
Brasil de Fato

A assentada do Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (MST) Maike Weber, 24 anos, será a nova goleira da Seleção Brasileira feminina de futebol. A catarinense, natural da cidade de Maravilha, mas que passou boa parte de sua infância com os pais, no assentamento do Movimento em Dionísio Cerqueira, também em Santa Catarina, foi convocada pela técnica Emily Lima para um período de testes na Granja Comary, centro de treinamentos do time nacional, entre os dias 6 e 11 de fevereiro.

A goleira, que hoje atua pelo Flamengo - clube que mantém parceria com a Marinha brasileira - revela que não conteve a emoção ao receber a notícia da convocação. “Chorei ali mesmo antes de começar o treino”, diz Maike, em entrevista exclusiva para o Brasil de Fato.

Essa é a primeira convocação de Maike, que é sobrinha de Marlisa Wahlbrink, a “Goleira Maravilha”, que defendeu a Seleção Brasileira por mais de 10 anos. Foi a tia quem encorajou a goleira a realizar o sonho de ser jogadora profissional. “Foi por meio dela que consegui o meu primeiro time. Ela sempre deu o suporte necessário para que eu enfrentasse tudo com a cabeça erguida, e seguir em frente diante das dificuldades que eu iria encontrar”, disse.

Maike Weber conta que sempre jogou, “desde pequena com meus irmãos, meus amigos”. Mas revela que só em 2008 teve coragem de contar aos pais seu desejo de se tornar atleta. “Fui em busca dos meus sonhos. SaÍ de Dionísio Cerqueira, uma cidade pequena, com pouco mais de 14 mil habitantes, para encarar a cidade grande lá fora”, lembra.

Ainda assimilando a conquista, a goleira disse que pretende “treinar cada vez mais forte para me firmar na Seleção Brasileira”. Outro sonho é jogar por uma equipe fora do Brasil, “onde o futebol feminino é muito mais valorizado”, disse.

Conquista na Fronteira

O Assentamento Conquista na Fronteira, situado na divisa entre Brasil e Argentina, local onde a goleira cresceu, é uma referência internacional. Em 1990, dois anos após a conquista do assentamento, os agricultores sem-terra organizaram no local a Cooperunião, uma Cooperativa de Produção Agropecuária (CPA), onde todas as questões são resolvidas em Assembleia Geral.

A iniciativa dos agricultores privilegia e garante a alimentação das 43 famílias e mais de 120 pessoas que vivem no local e também se tornou uma fonte de geração de renda, a partir da bovinocultura para a produção de leite e corte, da avicultura e da produção de grãos como o feijão, além da criação de abelhas para a extração de mel.

As famílias que ocuparam o assentamento Conquista na Fronteira e construíram a Cooperunião estavam entre as primeiras que ocuparam latifúndios em Santa Catarina, em 1985, nos municípios do oeste do estado, logo nos primeiros passos do MST, enquanto organização.

Por seu pioneirismo, o assentamento é constantemente visitado por estudantes, pesquisadores, integrantes de governos, militantes sociais e demais interessados em conhecer a experiência da reforma agrária em Santa Catarina.

lunes, 23 de enero de 2017

Rebeldes del Fútbol: Didier Drogba

Capítulo de la serie "Rebeldes del Fútbol", de Eric Cantona



En este episodio se muestra el crucial papel que jugó el futbolista marfileño Didier Drogba en la superación de la guerra civil en su país

Matthias Sindelar: el drama de un genio

El "Mozart del fútbol" no rubricó la anexión austriaca a la Alemania nazi ni quiso ofrecer su juego al régimen hitleriano


sindelar

Por Borja Barba
Diarios de Fútbol

El fútbol no es una cuestión de vida o muerte: es mucho más que eso.” La archiconocida y manida cita de Bill Shankly ha sido siempre vista desde la perspectiva cómica que sugería la irreverencia del mítico técnico escocés. A nadie se le ocurriría pensar que el fútbol, o mejor aún, las emociones y sentimientos que éste provoca, pudieran situarse por encima de la propia vida.

Política y deporte nunca fueron buenos compañeros de viaje. La abrumadora mayoría de las (numerosas) intromisiones del mundo de la política en las manifestaciones deportivas han acabado teniendo consecuencias funestas. La política no sólo es volátil e imperdurable, es que además, no entiende de sentimientos. A Matthias Sindelar, el Mozart del fútbol, el deporte le ofreció la mejor manera posible de mantenerse fiel a unos principios, a unos sentimientos, frente a una de las expresiones políticas más duras, represivas y vergonzosas de la Historia de la Humanidad.

Austria, marzo de 1938. La pujante Alemania nazi de Adolf Hitler ha comenzado su vergonzosa expansión geográfica. El Anschluss (anexión) sobre el territorio nacional del país alpino se consuma con el consentimiento refrendado, pero viciado, de la práctica totalidad de la población austriaca. Son los primeros pasos del nazismo en Europa. Cualquier vestigio de oposición a la anexión es aniquilado. Así, en los días posteriores al fatídico día 12 de marzo, numerosas personas de origen judío o con convicciones políticas contrarias al nazismo, son detenidas y encarceladas. Austria deja de ser Austria, y pasa a convertirse en la Marca Oriental.

En medio de esta vorágine socio-política, el fútbol no quiso detenerse en Austria. Era la época dorada del Wunderteam, de la irresistible selección austriaca dirigida por Hugo Meisl que en el 34 había alcanzado las semifinales del Mundial italiano (siendo precisamente eliminada por el “indudable” campeón) y en el '36 había conseguido la medalla de plata en los Juegos de Berlín. Hugo Meisl no vivió los días tristes del Anschluss. Falleció meses antes de la anexión alemana. Sus orígenes judíos no le habrían deparado un futuro mejor en la Austria dominada por el Führer.

En aquel maravilloso equipo austriaco de mediados de la década de los '30, sobresalía de manera especial la figura de Matthias Sindelar. El ‘hombre de papel’, sobrenombre con el que se le conocía por su aspecto enclenque y tremendamente frágil, fue el capitán en aquel exitoso Campeonato del Mundo de 1934. Formado en las categorías inferiores del Hertha de Viena, Sindelar pronto llamó la atención del equipo más poderoso del país, el Austria Viena. Con el equipo violeta, el habilidoso delantero conquistó cinco Copas de Austria y un título de Liga. Sindelar hacía gala de una superioridad técnica con respecto a rivales y compañeros que lo encumbraron como una de las indiscutibles figuras de su época.

Pero lo que había sido una carrera futbolística repleta de éxitos y alegrías, se torció de manera irreversible aquel mes de marzo del '38. Sindelar, nacido en la región de Moravia (actualmente en la República Checa y por aquel entonces territorio del Imperio Austrohúngaro), no había escondido nunca su ascendencia judía. El origen humilde de su familia obligó a ésta a emigrar a Austria cuando Matthias sólo tenía dos años. Allí, en las calles del populoso barrio vienés de Favoriten, creció y alimentó su habilidad con el balón en los pies el que, siete décadas más tarde, sería considerado como el mejor deportista austriaco del siglo XX.

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La Alemania nazi veía el deporte, y más concretamente el fútbol, como un medio propagandístico imprescindible y con gran fuerza entre la población. Por ese motivo, el Reich no tardó en absorber a la poderosa selección austriaca de fútbol, que ya se había clasificado para el Mundial del '38, e incorporar a sus mejores futbolistas al equipo alemán, por aquel entonces aún lejos de ser considerado una potencia mundial. Sindelar nunca quiso entrar en el siniestro juego de defender los colores de un país, o más bien de un régimen, que detestaba profundamente. Simuló lesiones y evadió, como buenamente pudo, cualquier intento del combinado alemán de contar con sus servicios. Todo, menos izar el brazo derecho con la palma de la mano extendida. Todo menos traicionar sus convicciones y rendirse a las macabras imposiciones del nazismo.

El 3 de abril, sólo dos semanas después del Anschluss político, tuvo lugar, de manera oficial, el Anschluss futbolístico. Alemania se enfrentaba a Austria en el Prater vienés, en el que sería el último partido del conjunto austriaco como selección independiente, antes de su unión definitiva a la Alemania nacionalsocialista. Con el Führer y todas las autoridades del Reich en el palco, la selección local con Sindelar en sus filas, había recibido, supuestamente, la orden del régimen nazi de dejarse vencer por la dominadora Alemania. Pero aquella afrenta no entraba en los planes del orgulloso delantero austriaco. Jugando a sus anchas, Sindelar se permitió el lujo de fallar todo lo imaginable ante la portería teutona, hasta que, ya en la segunda mitad, culminó una jugada personal repleta de virtuosismo con un gol pleno de autoridad. Un gol rebelde, un gol en las narices de Adolf Hitler, un gol para demostrar que él era austriaco y no alemán.

Matthias Sindelar fue considerado, desde aquel 2-0 del 3 de abril del '38, como un peligroso elemento subversivo dentro del orden nazi. Con 35 años cumplidos, al héroe austriaco no le costó demasiado convencer a las autoridades deportivas alemanas de innumerables lesiones con tal de evitar tener que formar en el once alemán. No llegó a disputar el Mundial del '38 en Francia, torneo en el que, dicho sea de paso, Alemania logró la peor clasificación de su historia en un Campeonato del Mundo.

El ‘Mozart del fútbol’ encontró su triste final de una manera muy similar a la del recientemente recordado Lutz Eigendorf. Perseguido sin tregua por la Gestapo, el 23 de enero de 1939, Matthias y su novia fueron encontrados muertos sobre la cama de su habitación en Viena. La causa oficial fue la inhalación de monóxido de carbono procedente de la combustión de la calefacción. Sindelar murió asfixiado, pero seguro que lo hizo con la conciencia tranquila. Su fútbol, su destreza con el balón, fue un bien muy preciado por el nazismo. Él no rubricó la vergonzosa anexión y no quiso ofrecer al régimen hitleriano aquello que tanto ansiaba. La maquinaria bélica, política y social del Reich, fue incapaz de imponerse a la fuerza de unas convicciones y una valentía que serían recordadas por el pueblo austriaco, y por el mundo del fútbol, a lo largo de la historia.

viernes, 20 de enero de 2017

Colombia gana el VII Torneo Fifpro América de jugadores libres

Acolfutpro se impone en el VII Torneo Fifpro América de futbolistas sin contrato


El equipo de la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro) se adjudicó el campeonato del VII Torneo Fifpro División América, jugado en Cali.

Con un reñido 2-1 en la final, Acolfutpro se impuso al onceno de Costa Rica (Asojupro). El tercer puesto fue para Perú (Safap), que venció 1-0 a Brasil. También participaron las agremiaciones de Uruguay y México.

En el partido final, jugado este 19 de enero, los costarricenses se imponían por la mínima diferencia, pero en la segundo tiempo Colombia remontó, a pesar de quedarse con diez jugadores.

Este campeonato se realiza cada temporada con el objetivo de que los futbolistas sin contrato puedan foguearse y recibir oportunidades laborales en algún equipo profesional.

El Torneo Fifpro América se juega desde el 2011 y es una especie de Copa América de las agremiaciones de futbolistas.

viernes, 13 de enero de 2017

Júpiter, el club catalán que resistió a la dictadura de Franco

El Club Esportiú Júpiter fue foco de resistencia a la dictadura de Primo Rivera y al golpe de Estado de Franco



Por Gabriel Casas
Marcha

A cualquier buena historia de un club hay que agregarle el contexto de su época de fundación. Así, como en la Argentina, en principio Argentinos Juniors se llamó Mártires de Chicago (por la matanza de trabajadores que peleaban por sus derechos en esa ciudad estadounidense en 1886) o en Independiente se eligió ese nombre para diferenciarse de la patronal en donde trabajaban (la tienda “A la ciudad de Londres”), que habían formado el club Maipú Banfield y los empleados de menor rango pagaban una cuota social que les permitía presenciar los partidos, pero no participar de los mismos.  Disconformes, un grupo se abrió y formó su propio club. Con lógica decidieron denominarlo Independiente.

Sin embargo, la institución que nos motivó para esta nota está muy lejos de los clubes hoy afincados en La Paternal y Avellaneda. Se trata de Club Esportiú Júpiter, un club catalán que se fundó en 1909 en Barcelona. Sus fundadores fueron unos ingleses (¿cuándo no?): los hermanos Mauchan, que eran trabajadores fabriles en el barrio de Poblenou. Inmediatamente, el flamante club reflejó el espíritu obrero del barrio, el mayor exponente de la revolución industrial en Cataluña. Y también en toda España.

Los fundadores del Júpiter, y también sus jugadores, no se quedaron quietos con la simpatía barrial. Ya en la década del 20, cuando el club estaba federado y participaba de los campeonatos, se transformó en un equipo que desempeñó un papel militante en la época de la dictadura de Primo Rivera, en la Segunda República, la guerra civil y ya en la década del 30 durante la larga etapa de otro dictador militar español: Francisco Franco.

Es que la mayoría de los integrantes del Júpiter eran anarquistas, ya que el barrio Poblenou era el cuartel de los anarquistas en Barcelona. Ahí se estableció Buenaventura Durruti, figura emblemática del anarquismo y el sindicalismo catalán. La etapa de esplendor del Júpiter en lo futbolístico (tenía unos 2000 socios, cifra importante para ese entonces) coincidió con una época tremenda de España en los años veinte. Sus aficionados, también anarquistas, con complicidad del club aprovechaban los viajes del equipo, para poner armas en los balones y así transportarlas por el país.

En esa época, las pelotas antiguas de fútbol no estaban cerradas herméticamente como las de la actualidad. Tenían cordones como una zapatilla. Los anarquistas las desataban, sacaban la cámara y ponían dentro las pistolas desmontadas. En 1925, el Júpiter tocó el cielo futbolístico con las manos: fue campeón del grupo B de España. Lo que hoy sería la segunda división.

El Júpiter fue pionero en Catalunya y al principio creció a la par del Barcelona. Después se originó un incidente con el club donde hace años brilla Lionel Messi. En ese 1925 que el Júpiter obtuvo el título de segunda división, el Barcelona salió campeón en la Copa de España.

Para celebrarlo en conjunto hicieron un partido en el antiguo coliseo azulgrana. La Marina Real Británica, que estaba anclada ese día en el puerto de Barcelona, asistió al encuentro e interpretó la Marcha Real, por entonces himno de España. El público reaccionó con abucheos y eso disgustó a las autoridades. Consecuencia,  cerraron el campo y el Júpiter fue suspendido por seis meses de participar en los torneos.

El Júpiter no sólo simpatizaba con el anarquismo, sino que contribuía económicamente dando al movimiento gran parte de sus ganancias. Entonces, el estadio se transformó también en una guarida para cobijar un arsenal de armas listas para la revolución.

Aunque no hay datos certeros de la veracidad de los hechos, se sitúa al campo del Júpiter como la resistencia anarquista al golpe de Estado del general Franco en 1936. Dice la leyenda que desde ahí salieron dos camiones repletos de armas para combatir la insurrección fascista. Ya sabemos que el golpe de Franco se concretó. Y como al régimen militar no le simpatizaba el nombre del club, se decidió cambiarlo por el de Hércules.

La dictadura de Franco intentó que el Júpiter se transformara en una filial del club Espanyol (el actual clásico del Barcelona en la ciudad) para terminar de diluir su nombre histórico. No tuvieron éxito en esa gestión.  Y ya en los años noventa, con Franco bajo tierra desde 1975, el Júpiter recuperó sus colores y escudo originales. Hoy milita en la tercera división española. Aunque, como sabemos, el anarquismo ya es cosa del pasado.